La Unidad de Dolor del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid introduce en España una nueva técnica contra el dolor crónico de espalda

La Unidad de Dolor del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid ha utilizado por primera vez en España un nuevo sistema de navegación epidural con un catéter dirigible que incorpora un balón en el extremo distal para el tratamiento de pacientes con estenosis de tipo foraminal. La técnica permite realizar, a la vez, una epidurolisis (limpieza de la fibrosis en el espacio epidural o tratamiento del síndrome de espalda fallida) de manera exitosa.

“Se trata de un dispositivo de muy fácil manejo, que facilita llegar al objetivo y es útil y efectivo para el tratamiento de la estenosis de canal”, detallan el Dr. David Abejón, jefe de la Unidad de Dolor, y la Dra. Eva Monzón, jefa asociada. Su equipo es uno de los más experimentados de nuestro país en el tratamiento intervencionista del espacio epidural.

La estenosis foraminal es un estrechamiento anormal del canal por el que discurre la médula espinal y representa una de las primeras causas de dolor crónico de espalda. Los resultados preliminares del catéter dirigible con balón para el tratamiento de la estenosis del canal espinal muestran una gran mejoría en los pacientes, tanto desde el punto de vista de la analgesia como en términos de funcionalidad. En concreto, el paciente intervenido en la Unidad de Dolor del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid ha experimentado un importante progreso funcional, que le ha permitido prescindir del bastón de apoyo que utilizaba.

Aunque en otras especialidades, como Cardiología o Urología, existe una amplia experiencia en el uso de catéteres con balón integrado, el dispositivo navegable que han empleado en el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid es el único que ofrece a los especialistas en Dolor la posibilidad de dilatar el espacio epidural gracias a un balón. “Esto abre una vía de tratamiento muy importante para las estenosis de canal y para el síndrome de dolor persistente de espalda postquirúrgico”, comentan los Dres. Abejón y Monzón.

Ventajas de una técnica mínimamente invasiva

Al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, se realiza de forma ambulatoria, es decir, sin hospitalización ni cuidados especiales posteriores, y se reducen los riesgos durante el procedimiento. “Es sencilla y rápida de realizar, y la curva de aprendizaje es relativamente corta. El dispositivo dirigible responde muy bien a las órdenes de los mandos y resulta muy intuitivo”, indican los especialistas.

Hasta la fecha, las alternativas no quirúrgicas para tratar la estenosis de canal eran limitadas y consistían, sobre todo, en infiltraciones de anestésicos locales y corticoides en el espacio epidural o epidurolisis en el caso de pacientes postquirúrgicos con dolor persistente. Por lo tanto, los expertos prevén que el uso del catéter dirigible con balón se haga un importante hueco en el tratamiento del dolor crónico de espalda en pacientes candidatos, según el criterio del especialista.

Fotografía ganadora de Planeta Cardiva 2021. Autor: Luis Manuel Vega.